Copas de Sangre
Nadie recuerda quién las forjó. Cada una se paga con coronas arrancadas en la Guerra de Gremios, y el cofre que las guarda no se vuelve a llenar. Cuando la última tenga dueño, se cierra para siempre.
Los que mandan en el reino
Los gremios que ganaron la última batalla. Su nombre se queda aquí hasta que alguien se lo arrebate.